Con los avances tecnológicos que tenemos a nuestro alcance, resulta muy sencillo monitorizar algunas de las variables que influyen directamente en nuestro rendimiento.

Mantenernos dentro de un determinado rango de carga interna (pulsaciones por minuto) o carga externa (potencia, velocidad…) durante un determinado tiempo es un modo de asegurarnos que estamos trabajando correctamente para conseguir las adaptaciones deseadas.

Sin embargo, muchos deportistas de resistencia observan que no siempre hay una relación directa entre la carga externa y la carga interna medida en frecuencia cardíaca.

Si por un lado intentan mantenerse dentro de cierto rango de pulsaciones, la potencia o la velocidad disminuyen. Si por el otro mantienen la intensidad, la frecuencia cardíaca aumenta.

Este fenómeno se llama deriva cardíaca y a continuación veremos de que trata, sus causas y como aplicar estos conocimientos en el entrenamiento y/o la competición.

¿Qué es la deriva cardíaca?

La deriva cardíaca es un fenómeno bien conocido que se caracteriza por un incremento de la frecuencia cardíaca y un descenso del volumen sistólico durante esfuerzos submáximos prolongados (entre el 55 y el 75% de nuestro VO2max) (1).

La relación entre frecuencia cardíaca y volumen sistólico es el gasto cardíaco. Dicho de otra manera, el volumen de sangre que eyecta el corazón por minuto.

Vamos a ver un caso práctico para poder entenderlo mejor:

Pongamos por ejemplo que el corazón de un corredor corriendo a 5 minutos el kilómetro late a 160 pulsaciones por minuto y el volumen sistólico de eyección es de 70ml. Esto nos da un gasto cardíaco de unos 11,2 litros por minuto.

Transcurrido un tiempo, el corredor mira su pulsómetro y ve que, aunque sigue corriendo al mismo ritmo, tiene 170 pulsaciones por minuto.

Mediante matemática básica estimaremos que el volumen sistólico es en esos momentos de unos 65ml y que el corazón está latiendo más rápido para poder suplir la demanda de 11,2 litros por minuto.

Vemos por tanto que cuando baja nuestro volumen sistólico, nuestra frecuencia cardíaca se incrementa para mantener el gasto cardíaco.

Pero, si no hemos variado el ritmo (y estamos bien entrenados) ¿Por qué se ha incrementado nuestra frecuencia cardíaca? ¿Por qué unas veces y otras no?

¿Por qué ocurre la deriva cardíaca?

Existen dos causas principales para que se de este fenómeno: deshidratación y aumento de la temperatura interna. Es, por tanto, un hecho muy común durante entrenamientos o competiciones en ambientes calurosos (2).

Desde hace ya un tiempo los investigadores han observado que cuando hay una tasa de deshidratación significativa, a partir de una pérdida de un 4% de peso corporal, se empiezan a observar los efectos de la deriva cardíaca (3).

La sudoración es nuestro principal mecanismo para refrigerar el cuerpo y evitar que nuestra temperatura corporal aumente en exceso. Esto implica un aumento flujo sanguíneo hacia la piel y un descenso del plasma sanguíneo debido a la pérdida de agua corporal (4,5)

Esto da como resultado un menor volumen plasmático y un mayor estrés para el sistema cardiovascular. ¿Resultado? Deriva cardíaca. El corazón necesita latir más rápido para mantener el gasto cardíaco en una situación donde el volumen sistólico es menor.

Cuanto más avanzado sea el estado de deshidratación y cuanto más elevada sea la temperatura interna, mayor será la deriva cardíaca. Es decir, los efectos son acumulativos.

Lógicamente, a medida que la duración del ejercicio, más difícil es mantener un estado óptimo de hidratación y temperatura interna (6).

Por lo tanto, hay situaciones donde no es necesario que se den altas temperaturas para que ocurra este fenómeno. La propia duración del ejercicio es la que nos va a poner en esta situación. Un ejemplo claro es el maratón (7).

A continuación, podemos ver un ejemplo claro de deriva cardíaca en el maratón de Valencia en 2018. Aunque la salida se dio con una temperatura de 10ºC, se llegaron a alcanzar los 20ºC en las horas centrales y hubo una humedad en torno al 60% (8).

Si vemos el archivo al detalle (9)podemos observar que el comportamiento de la frecuencia cardíaca es muy estable durante la primera mitad de la prueba donde empezamos con unas 161 pulsaciones y pasamos los 21 kilómetros sobre unas 165. En cambio, a partir de la segunda mitad empiezan a incrementarse mucho más, llegando a las 178-180.

Pudiendo mantener un ritmo prácticamente clavado a 03:55 el kilómetro durante toda la prueba, y siendo Valencia un maratón prácticamente llano, creemos que es un perfecto ejemplo de los efectos de la deriva cardíaca. Lástima no tener datos de temperatura interna y grado de deshidratación a lo largo de la prueba. Puede que los recojamos en próximas pruebas.

Nuestro compañero preparó a conciencia el maratón y pudo conseguir su objetivo, sin embargo, vemos que en ocasiones nuestro rendimiento se ve afectado, pero ¿cómo exactamente? ¿Debemos en estos casos guiarnos por datos de carga externa o interna? ¿Deberíamos modificar nuestros entrenamientos cuando prevemos que puede darse esta situación?

La respuesta a estas preguntas y mucho más en nuestro próximo artículo.

Referencias

  1. Wingo JE, Ganio MS, Cureton KJ. Cardiovascular Drift During Heat Stress: Implications for Exercise Prescription. Exerc Sport Sci Rev. abril de 2012;40(2):88.
  2. Lafrenz AJ, Wingo JE, Ganio MS, Cureton KJ. Effect of ambient temperature on cardiovascular drift and maximal oxygen uptake. Med Sci Sports Exerc. junio de 2008;40(6):1065-71.
  3. González-Alonso J, Mora-Rodríguez R, Below PR, Coyle EF. Dehydration markedly impairs cardiovascular function in hyperthermic endurance athletes during exercise. J Appl Physiol Bethesda Md 1985. abril de 1997;82(4):1229-36.
  4. Nybo L, Secher NH. Cerebral perturbations provoked by prolonged exercise. Prog Neurobiol. marzo de 2004;72(4):223-61.
  5. Benson R, Connolly D. Heart Rate Training. Human Kinetics; 2011. 212 p.
  6. Ganio MS, Wingo JE, Carrolll CE, Thomas MK, Cureton KJ. Fluid ingestion attenuates the decline in VO2peak associated with cardiovascular drift. Med Sci Sports Exerc. mayo de 2006;38(5):901-9.
  7. N Cheuvront S, Montain S, Sawka M. Fluid Replacement and Performance During the Marathon. Sports Med Auckl NZ. 1 de abril de 2007;37:353-7.
  8. Levante-EMV. Maratón Valencia 2018: Qué tiempo hará en carrera el domingo [Internet]. [citado 21 de agosto de 2019]. Disponible en: https://www.levante-emv.com/carreras-populares/2018/11/26/tiempo-maraton-valencia-2018/1800640.html
  9. Disponible en: https://www.strava.com/activities/1995978227