El 17 de enero arranca la competición ciclista en Australia, en el Tour Down Under. El UCI World Tour se afianza y cada vez tiene una temporada más larga y regular, desde mediados de enero hasta finales de septiembre, cuando se cierra en Lombardía. El buen tiempo y clima en tierras australes permite esto en el calendario ciclista profesional moderno. A partir de febrero vuelven las competiciones a Europa. Justamente en tierras españolas, Vuelta a la Comunidad Valenciana, Vuelta Murcia (cada vez más un critérium, al estilo Challenge de Mallorca, que abre boca) y Vuelta a Andalucía.

Tanto en Andalucía (Lotto-Soudal y Lotto Jumbo) como en la Comunidad Valenciana (FDJ, Trek, Quick-Step, Bora, AG2R) tenemos algunos de los equipos del World Tour con los ya habituales stage de pretemporada. Y es que hay ganas de ver de nuevo competición. Como se adaptan los fichajes a sus nuevos equipos… y ver de nuevo a Sagan luciendo el arco iris.

Justo, a raíz de esto, rescatamos hoy 21 de diciembre la historia de un corredor mítico en la historia del ciclismo. Rik van Looy, que  cumplió ayer 83 años. El Emperador de Herentals ganó el campeonato del mundo de ciclismo en ruta dos años consecutivos (1960 y 1961) al igual que lo consiguieran George Ronsse (1928-1929), Rik van Steenbergen (1956-1957; de ahí que a van Looy también se le conociera como Rik II, por conseguir el preciado doblete pocos años después que su compatriota. Además, en 1956 van Looy fue segundo por detrás de van Steenbergen), Gianni Bugno (1991-1992), Paolo Bettini (2006-2007) y el actual campeón del mundo, Peter Sagan (2015-2016).

No se quedan aquí las similitudes entre Rik van Looy y lo que muchos conocen ya como “el fenómeno Sagan”. Sagan no es solo un sprinter, es mucho más que eso, e incluso este año se planteaba la posibilidad de disputar la Lieja (uno de los 5 monumentos del ciclismo). Al menos, la Amstel Gold Race, que no disputó el año pasado después de las clásicas del pavé, y sí puede ser un objetivo real y asequible. En este aspecto Rik van Looy no era tampoco un mero sprinter, sino que es uno de los clasicómanos más reconocidos y laureados de la historia, y solo uno de los 3 corredores que ha conseguido vencer en los 5 monumentos del ciclismo (Milan-San Remo, Tour de Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastogne-Lieja y Giro de Lombardía) en toda la historia del ciclismo. Méritos y podio que comparte con otros dos compatriotas belgas y mitos del ciclismo como “el caníbal” Eddy Merckx  y “el gitano” Roger de Vlaeminck. Además consiguió triunfo en otras famosas clásicas como Gante-Wevelgem, E3 Harelbeke, Flecha Valona o París-Tours. Y es que la figura alargadísima de Rik van Looy no se queda aquí, en el mundo de las carreras de un día, consiguió 11 etapas en el Giro de Italia (ganando la clasificación de la montaña en 1960), 7 (y la regularidad en 1963) en el Tour de Francia y 18 etapas y la regularidad en las Vueltas a España de 1959 y 1965, donde también en ambas ediciones quedó 3º clasificado de la clasificación general.

Un auténtico todoterreno, un fenómeno de la naturaleza, un corredor que atacaba y daba espectáculo… lo que muchos ven (y les enamora) del actual campeón Peter Sagan.

Hace pocos días el corredor americano Taylor Phinney en una entrevista hablaba de rescatar y humanizar el ciclismo moderno, pues con la tiranía de los watios está todo muy “robotizado”. El debate de si deberían tener los pros los datos de los watios en carrera o no (solo para sacar datos y conclusiones durante el entrenamiento) vendrá en posts futuros. De momento, esperemos disfrutar de ese ciclismo de ataque, épico, de corredores completísimos… y nosotros del placer de entrenar y andar con la bici a los sitios, conociendo lugares y compartiendo momentos con gente. Y de paso, que la temporada que empieza en apenas un mes, esté repleta de grandes días de ciclismo, como los que protagonizaba Rik van Looy.